Veo Veo mapas para no olvidar  ¡NUNCA MÁS! Córdoba / Inspiración / Juegos entre blogueros / Veo Veo
 
Cuando concluía lo que he llamado “la primera etapa de mi rumbear por ahí” me encontraba en Córdoba, en la ciudad de Córdoba, la capital que le da nombre a la provincia mediterránea de Argentina.
 
En mi mapa, tenía marcado con precisión el lugar donde debía abandonar la RN9 para tomar la RN34  Pero el crupier del camino
se había empecinado en mantenerme sobre la ruta 9 que indefectiblemente me llevaría a la capital cordobesa.
Como durante esos días jamás cuestioné el azar, permití sin más que este me llevara.  Luego entendería que no era casual.  Que no había casualidad alguna y había un punto más que marcar en el mapa de esa primera etapa.  Córdoba.

Para no olvidar


Caminaba sin rumbo, sin mapas.  Caminaba disfrutando la noche cordobesa entre iglesias centenarias, el cabildo y peatonales hasta que di con el Pasaje Santa Catalina, en pleno centro de la ciudad y frente a mí un mural.  No un mural cualquiera, una huella, una huella digital surcada por nombres.  Estaba en las puertas de un ex Centro Clandestino de Detención de la última dictadura militar.
 

Increíblemente, en el mismísimo centro neurálgico de la ciudad funcionó el D2, uno de los tantos CCD de la ciudad y como pueden ver en la imagen que precede este relato no son pocos.

Los mapas de la memoria

Argentina está lleno de mapas de la memoria, vamos a llamarles.  Estos mapas no los conocen todos y aun quedan muchos por armar.  Estos mapas no suelen ofrecerse en las oficinas de turismo y las agencias no los promocionan en sus tours.  Tampoco son destinos agradables de visitar pero, al menos para mí, es imprescindible hacerlo.
 
Confieso que nunca había recalado en el potencial de un mapa de la memoria, para la memoria, para hacer memoria y mantenerla viva.

 Como los mapas antiguos, los “mapas de la memoria”, nos hablan de un pasado-presente, vivo.  Pero a diferencia de esos que nos
llevan a museos, ruinas entre otros sitios de interés estos mapas son un golpe al corazón.  Una estocada a los sentimientos y si uno los recorre difícilmente se termina el recorrido igual que cuando se lo inició.  Al final de estos recorridos no hay una cruz con el sitio del tesoro.  Como una película que ya se conoce el final, por más que lo deseemos este ya está escrito.  Es así.  Duele…

D2


 “…pasé por acá, por todo este pasillo, ya a esta altura del partido iba totalmente encapuchado, hasta que me llevan para aquella parte y ahí me ubican en un banco de cemento, de material…  ahí estaba sentado yo, y ahí por el roce con los compañeros era mucha gente acá.  Por los roces y quejidos yo sabía que eran muchos…  así estoy no sé cuantas horas,
no recuerdo el tiempo hasta que deciden llevarme, me llevan para el fondo me hacen subir una escalera…  yo recuerdo bien que yo estoy en aquellos bancos cuando vengo acá”

Me paro frente a las palabras.  Las leo y re leo y me imagino a este detenido-desaparecido reconstruyendo una y otra vez un mapa,
el que trazaron sus pasos que sin poder verlos el recuerda a la perfección.
 
¿Me pregunto si será esta la escalera de la que habla y el banco de cemento donde permaneció horas esperando con incertidumbre?
 
 
Sigo, camino lento, conmovido.  Confieso que tuve el deseo de salirme de ahí, de huir, recorrer otros caminos más turísticos
que aguardaban a la vuelta de la esquina…

 

Mapas necesarios

Por el D2, de los cientos que pasaron por aquí también pasaron ellas.  Mujeres embarazadas que tuvieron a sus hijos e hijas en cautiverio.

Hoy, de a poco, ya suman más de cien los nietos que han reencontrado su camino, su pasado, para andar su presente pero aun restan que otros encuentren el mapa que es devuelva su identidad.
 
Quiero ser puente para que pasen todos

Me encuentro frente al pizarrón y pienso en mis estudiantes. Los comparo con ellos!!!
¿Guardarán sus padres algunos de mapas que calcaron en alguna clase de geografía?

Ya me voy, cierro el mapa por ahora.  Estoy legando al final y pienso en ese sol sobre las baldosas del patio y las celdas…
 

 


Las baldosas reemplazan las cruces

 

 

¡NUNCA MÁS!

 ¿Qué es Veo Veo? Es, ante todo, un juego, una excusa para conocer lugares de la mano de otros viajeros, contarnos historias, viajar aunque no tengamos la oportunidad de hacerlo, encontrarnos. Se realiza una vez al mes y las temáticas se eligen en el grupo Veo veo en Facebook, y por medio del hashtag #VeoVeo en Twitter y otras redes sociales. ¿Querés jugar? ¡Veo veo! ¿Qué ves? Este es mi tercer VeoVeo, clickealo y lee los anteriores.

Recorré los mapas de otros blogueros que participan de este Veo Veo:
 
 

 

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Comentarios

  1. Uffff… vaya relato, los mapas para no olvidar. qué necesarios que son. solo cuando se recuerda para que estas atrocidades no vuelvan a pasar se hace algo de justicia a tanta inhumanidad.
    No sabía que en pleno Córdoba se pueda ir a visitar ese lugar. Igual reconozco que en 7 años en Buenos Aires, si bien quería haber ido a conocer el edificio de la ESMA, al final no conseguí juntar las fuerzas para ir…
    Muy bueno el azar que te hizo tomar conciencia y memoria que ahora compartes

    • Ir a la ESMA no es para nada fácil Isa! Bah, cuál de estos lugares es fácil visitar. En la ESMA, aunque parezca raro me sentí mejor que aquí.
      Pero volviendo al D2 es increible, pleno centro cordobés, da escalofríos pensar la impunidad con la que se movían esos tipos!!! :(

  2. Wowww!!! Juan!!! Esto es para leerlo con una taza de te!!! 😉 jeje Me encantooo!!! Cuanta memoria en tu escrito!!! Muy bueno!!! Un placer como simpre!!!

  3. Hey amigo!, volviendo a leer al ruedo. Me estresé leyendo el de vos, jaja. Qué sitio tan increíble, me imaginé a aquél tipo… qué manera tan distinta la tuya de leer algunos otros mapas. Eso siempre me ha llamado mucho la atención… Cómo es que los sitios quedan, pero las memorias los recrean dándoles vida. De pronto uno oye de nuevo las voces y se aproxima, es cómo vencer al tiempo no? Buen relato 😀

    • De eso se trata no, de vencer al tiempo y a esa fatalidad que sentencia que el tiempo trae el olvido.
      De nosotros depende mientras vivamos mantener la memoria más allá del tiempo y enfrentar diariamente el olvido!!!
      Gracias por tus palabras Deana, un abrazo!!!

  4. Hola Juan!! Muy bueno!!!
    Sabés que es uno de los temas que más me interesan: los lugares de la memoria! Así que me gustó mucho leer este post! Sobre todo porque lo encontraste sin buscarlo! Una de las cosas más lindas de los viajes.
    Te mando un fuerte abrazo!!! Gracias!
    Saludos!
    Aldana

    • Hola Aldana!
      El agradecido soy yo por contarte entre quienes comentan mis post!
      Me alegra mucho que te haya gustado como el post como a mí encontrarme este lugar por casualidad. La verdad que fue una sorpresa porque sabía de los CCD de Córdoba pero de este no tenía idea. Una experiencia impresionante!!!

  5. Interesante… hace dos años cuando fui a recorrer la provincia de cordoba, llegué allí, sin ningún mapa y me pasé un buen rato ahí adentro, es el único ccd que conocí y me impresionó mucho. Cuando fui lo estaba arreglando y no se podía entrar a todo, pero me marcó y me impresionó. Abrazos!!!

  6. http;//www.facebook.com/RUMIAMPATU dice: octubre 14, 2013 at 10:09 pm

    Olvidar con mapas sin ellos, jamas!!! Nadie puede dejar de sentir escalofrío al ver que te detienen para el control del auto, por portación de rostro, porque sos mujer, su presencia y la sensación de miedo en los cuerpos es todo un síntoma. La estructura represiva funciono en más de trescientos Centros Clandestinos de Detención o Campos de Concentración, desarrollaron sus tareas alrededor de dos mil agentes pertenecientes a las tres armas de las Fuerzas Armadas, a las Fuerzas de Seguridad, a la Policía, la Gendarmería y el Servicio Penitenciario; hoy siguen operando porque en la democracia las fuerzas armadas, son como lo fueron en la dictadura redituables negocios, prostitución, trata de personas, narco, seguridad para la clase económicamente dominante. Pero no está todo dicho ni hecho.

    • Tal cuál, con o sin mapas NO OLVIDAR!!!
      Por eso, como decís, en democracia la violencia institucional aun sigue muy viva y tenemos que combatirla y una buena, entre otras maneras, es manteniendo la memoria!!!
      Gracias por tus palabras!!!

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